A través de toda la historia, la Ética ha mantenido un carácter de permanente vigencia.
Tal carácter se desprende del propio fundamento humano; por cuanto "lo primordial consiste en procurar la propia y no tan ajena, humanización"
En tiempos considerados particularmente críticos, las mismas circunstancias históricas relevan la importancia de la Ética. Principalmente cuando predominan las fuerzas instintivas hasta tal punto que poca cabida se le da a comportarse según la guía de la razón.
Por tanto la información que se ofrece a continuación, procura tan sólo contribuir a la formación humana de cada uno. |